Filosofía de inversión


Política de inversión 

Se invierte entre un 0%-100% del patrimonio en IIC financieras (máximo 30% en no armonizadas), que sean activo apto, armonizadas o no, pertenecientes o no al grupo de la Gestora o Subgestora. Se podrá invertir entre el 0%-100% de la exposición total en renta variable y/o renta fija (incluyendo depósitos e instrumentos del mercado monetario, cotizados o no, líquidos), sin que exista predeterminación en cuanto a porcentajes de inversión. No existe objetivo predeterminado ni límites máximos respecto a la distribución por tipo de emisor, duración, capitalización bursátil, divisa, sector económico, países (incluidos emergentes). Respecto a la inversión directa en renta fija, se invertirá en emisiones con al menos calidad crediticia media (mínimo BBB-) o, si fuera inferior, el rating del Reino de España en cada momento, no obstante, para la inversión indirecta no existe predeterminación en cuanto al rating. Para emisiones no calificadas, se atenderá al rating del emisor. En caso de bajadas sobrevenidas de rating los activos podrán mantenerse en cartera. Se podrá tener hasta un 100% de la exposición total en renta fija de baja calidad crediticia (inferior a BBB-). La exposición a riesgo divisa oscilará entre 0-100%. La exposición máxima al riesgo de mercado por derivados es el patrimonio neto.

De forma directa, solo se utilizan derivados negociados en mercados organizados, aunque indirectamente (a través de IIC),se podrán utilizar derivados negociados o no en mercados organizados.

Se podrá invertir más del 35% en valores de un Estado de la UE, una Comunidad Autónoma, una Entidad Local, los Organismos Internacionales de los que España sea miembro y Estados con solvencia no inferior a la de España.

Se podrá operar con derivados negociados en mercados organizados de derivados con la finalidad de cobertura y de inversión y no negociados en mercados organizados de derivados con la finalidad de cobertura y de inversión.

Se podrá invertir hasta un máximo conjunto del 10% en activos que podrían introducir un mayor riesgo que el resto de las inversiones, entre otros, por su liquidez, tipo de emisor o grado de protección al inversor.

Esta participación es de acumulación, es decir, los rendimientos obtenidos son reinvertidos.

El partícipe podrá suscribir y reembolsar sus participaciones con una frecuencia diaria.